Música bajo la lupa: El juicio contra Live Nation y Ticketmaster que podría cambiar los conciertos para siempre.

Redac­ción Fron­tera Ink.

Este martes, un tri­bunal de Nue­va York se con­vir­tió en el esce­nario de una batal­la legal sin prece­dentes. El Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia de los Esta­dos Unidos, respal­da­do por 39 esta­dos, ini­ció los ale­gatos ini­ciales en el juicio anti­mo­nop­o­lio con­tra Live Nation y su sub­sidiaria Tick­et­mas­ter. La acusación es con­tun­dente: el gigante del entreten­imien­to ha uti­liza­do su dominio abso­lu­to para asfix­i­ar a la com­pe­ten­cia, per­ju­di­can­do a músi­cos, recin­tos y, sobre todo, al bol­sil­lo de los fans.

El caso, que se gestó tras el caóti­co colap­so en la ven­ta de bole­tos para el “Eras Tour” de Tay­lor Swift en 2022, bus­ca des­man­te­lar una estruc­tura que los fis­cales cal­i­f­i­can como un “arma” con­tra la indus­tria. Según la deman­da, Live Nation con­tro­la más de 400 artis­tas y 265 recin­tos en Norteaméri­ca, mien­tras que Tick­et­mas­ter dom­i­na el 80% del mer­ca­do de bole­tos pri­mar­ios. Esta inte­gración ver­ti­cal per­mi­tiría a la empre­sa pre­sion­ar a artis­tas para usar sus ser­vi­cios de pro­mo­ción si quieren tocar en sus anfiteatros, y obligar a los recin­tos a fir­mar con­tratos exclu­sivos de largo pla­zo.

Por su parte, la defen­sa de Live Nation sostiene que el mer­ca­do es más com­pet­i­ti­vo que nun­ca y que la par­tic­i­pación de Tick­et­mas­ter ha dis­minui­do des­de 2010. Argu­men­tan que el juicio no bajará los pre­cios de las entradas, los cuales, ase­gu­ran, son fija­dos en su may­oría por deba­jo de los $100 dólares. Sin embar­go, exper­tos legales señalan que si el jura­do encuen­tra cul­pa­ble a la empre­sa, el cas­ti­go podría ser la sep­a­ración for­zosa de ambas com­pañías, lo que “recon­fig­u­raría rad­i­cal­mente la indus­tria de la músi­ca en vivo”.

Para los seguidores, el desen­lace es cru­cial. Aunque algu­nas recla­ma­ciones sobre el cos­to direc­to de los bole­tos fueron deses­ti­madas pre­vi­a­mente por fal­ta de prue­bas com­par­a­ti­vas, espe­cial­is­tas afir­man que una may­or com­pe­ten­cia obligaría a Tick­et­mas­ter a inno­var en su platafor­ma —cal­i­fi­ca­da por críti­cos como “obso­le­ta”— y a reducir las opacas comi­siones por ser­vi­cio. De fal­lar a favor del gob­ier­no, este juicio mar­caría el fin de una era de con­trol total y el ini­cio de un mer­ca­do más trans­par­ente para los mil­lones de espec­ta­dores que cada año llenan los esta­dios.

Crédi­tos: Infor­ma­ción basa­da en el reporte de Isabel­la Gomez Sarmien­to para NPR y doc­u­men­tos del Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia.