Apple lanza el nuevo iPhone 17e y actualiza el iPad Air con chips de última generación.

Redac­ción Fron­tera Ink.

El gigante de Cuper­ti­no ha sacu­d­i­do el mer­ca­do tec­nológi­co este lunes con el lan­za­mien­to de dos dis­pos­i­tivos clave: el iPhone 17e y una ver­sión repo­ten­ci­a­da del iPad Air. Con estas apues­tas, Apple bus­ca con­sol­i­dar su dominio en el seg­men­to de entra­da y de pro­duc­tivi­dad media, inte­gran­do proce­sadores más velo­ces y una conec­tivi­dad inalám­bri­ca supe­ri­or para el eco­sis­tema 2026.

El iPhone 17e mantiene la estéti­ca de su pre­de­ce­sor, pero bajo el capó es una máquina com­ple­ta­mente dis­tin­ta. Apple ha inte­gra­do el chip A19 y, por primera vez en este mod­e­lo, la tec­nología MagSafe para car­ga inalám­bri­ca y acce­so­rios mag­néti­cos. Además, debu­ta con el módem C1X de segun­da gen­eración para un 5G ultra rápi­do y dupli­ca su alma­ce­namien­to base a 256GB. Lo mejor para el bol­sil­lo del con­sum­i­dor: mantiene su pre­cio ini­cial de $599 dólares.

Por su parte, el nue­vo iPad Air da un salto cuán­ti­co al incor­po­rar el proce­sador M4 y ele­var su memo­ria RAM a 12GB. Estas especi­fi­ca­ciones, sumadas al nue­vo chip N1 con soporte para Wi-Fi 7, posi­cio­nan a la table­ta como una her­ramien­ta de alto rendimien­to para creadores y estu­di­antes que bus­can poten­cia sin lle­gar al cos­to de la línea Pro. En los mod­e­los con red celu­lar, tam­bién se incluye el avan­za­do módem C1X.

Final­mente, la mar­ca refres­có su línea de acce­so­rios con una pale­ta de col­ores pri­mav­erales denom­i­na­da Bright Gua­va, Vanil­la y Soft Pink, aplic­a­ble a fun­das de sil­icón, cor­reas de Apple Watch y el pop­u­lar Cross­body Strap. Las pre­ven­tas para los nuevos dis­pos­i­tivos ini­cian este miér­coles 4 de mar­zo en Apple.com, con disponi­bil­i­dad físi­ca a par­tir del 11 de mar­zo. Se rumo­ra que este es solo el ini­cio de una sem­ana de anun­cios, con un posi­ble Mac­Book de bajo cos­to en el hor­i­zonte cer­cano.

Crédi­tos: Infor­ma­ción basa­da en el reporte de Joe Rossig­nol para MacRu­mors.