El INEGI reportó que la inflación anual descendió al 4.1%, marcando su nivel más bajo en siete meses.
Este ajuste ha fortalecido la expectativa de un cierre económico positivo para el país, impulsando el consumo interno y la inversión de pequeñas empresas.
Sin embargo, analistas alertan que el panorama global aún podría generar presiones en alimentos y combustibles.





