ACTUALIZACIÓN: FAA reabre espacio aéreo de El Paso tras alerta de seguridad y confusión operativa

Redac­ción Fron­tera Ink

Tras horas de incer­tidum­bre y la sus­pen­sión total de opera­ciones, el Aerop­uer­to Inter­na­cional de El Paso y el aeró­dro­mo de San­ta Tere­sa, Nue­vo Méx­i­co, han retoma­do su activi­dad. La Admin­is­tración Fed­er­al de Aviación (FAA) can­celó la restric­ción tem­po­ral de vue­lo (NOTAM) que, ini­cial­mente, orden­a­ba un cierre del espa­cio aéreo por 10 días, del 11 al 20 de febrero de 2026.

¿Qué pasó real­mente?

Aunque el flu­jo aéreo comien­za a nor­malizarse este miér­coles 11 de febrero, las razones ofi­ciales siguen sien­do her­méti­cas. La FAA jus­ti­ficó la medi­da bajo el argu­men­to de “razones espe­ciales de seguri­dad”, sin ofre­cer detalles públi­cos sobre la ame­naza especí­fi­ca que motivó una orden tan drás­ti­ca e inusu­al para una ter­mi­nal com­er­cial de este cal­i­bre.

Las ver­siones detrás del cierre

Ante el vacío de infor­ma­ción ofi­cial detal­la­da, han surgi­do dos líneas prin­ci­pales expli­cadas por fuentes de seguri­dad y medios esta­dounidens­es:

1. La incur­sión de drones: Coin­ci­di­en­do con declara­ciones pre­vias de fun­cionar­ios de defen­sa, la ver­sión más fuerte apun­ta a una vio­lación del espa­cio aéreo por parte de drones, pre­sun­ta­mente vin­cu­la­dos a gru­pos crim­i­nales operan­do en la fron­tera, lo que activó pro­to­co­los de defen­sa inmedi­a­ta.

2. Fac­tor mil­i­tar: Otras ver­siones sug­ieren que la restric­ción pudo estar vin­cu­la­da a opera­ciones de sis­temas de defen­sa anti-drones o prue­bas mil­itares en la base aledaña de Fort Bliss, las cuales habrían pre­sen­ta­do ries­gos tem­po­rales para la aviación civ­il.

Reac­ti­vación inmedi­a­ta

Pese a que el avi­so orig­i­nal con­tem­pla­ba un blo­queo has­ta el 20 de febrero, las autori­dades de trans­porte deter­mi­naron pocas horas después que no existía un ries­go acti­vo para la aviación com­er­cial, pro­ce­di­en­do a la reaper­tu­ra del cielo fron­ter­i­zo.

Has­ta el momen­to, ni la FAA ni el gob­ier­no fed­er­al han emi­ti­do un informe con­cluyente que aclare si se trató de una ame­naza neu­tral­iza­da o de un pro­to­co­lo de pre­cau­ción ante man­io­bras mil­itares.

Crédi­tos: Infor­ma­ción basa­da en reportes de la FAA y agen­cias de seguri­dad esta­dounidens­es.