Redacción Frontera Ink
El “Conejo Malo” lo hizo de nuevo. En el escenario más grande del mundo, el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, Benito Antonio Martínez Ocasio —Bad Bunny— no solo ofreció un concierto, sino que plantó la bandera de Puerto Rico y de toda América Latina ante una audiencia global, reafirmando que el español es el idioma del pop actual.
Desde el primer segundo, el show fue una carga de simbolismo cultural. Lejos de suavizar su esencia para el público anglosajón, Benito transformó el estadio en una extensión del Caribe. Con una escenografía que evocaba las calles de San Juan y los barrios latinos de “Nueva Yol”, el artista desató la euforia con éxitos masivos como “Tití Me Preguntó”, llevando el dembow a su máxima expresión visual con una coreografía masiva que ya se perfila como inolvidable.
El repertorio incluyó momentos virales, como la interpretación de “Me Porto Bonito” (donde resonó el verso “debí tirar más fotos”), conectando con la nostalgia y la fiesta interminable de “Después de la Playa”, que puso a vibrar al estadio al ritmo del mambo.
Sin embargo, el secreto mejor guardado de la noche rompió el internet: la aparición estelar de Lady Gaga.
En un giro inesperado que fusionó el pop anglo con la fuerza latina, ambos artistas interpretaron a dueto “Die With a Smile”. La química en el escenario y la potencia vocal de Gaga, combinada con el estilo único de Benito, entregaron un cierre emotivo y poderoso que selló la noche como uno de los medios tiempos más impactantes de la última década.
Créditos: Redacción Frontera Ink.





