Fortalecer Tus Rodillas Previene Dolor y Mejora Movilidad, Según Expertos.

Frontera Ink

Redac­ción Fron­tera Ink.

Inver­tir en la salud de las rodil­las a través de ejer­ci­cios especí­fi­cos puede mit­i­gar el dolor, mejo­rar la movil­i­dad y poster­gar la necesi­dad de inter­ven­ciones quirúr­gi­cas en la adul­tez, según espe­cial­is­tas en orto­pe­dia y estu­dios médi­cos. La artic­u­lación de la rodil­la, vital pero a menudo des­cuida­da, sopor­ta una car­ga con­sid­er­able con cada paso, hacien­do que su for­t­alec­imien­to sea cru­cial para el bien­es­tar a largo pla­zo.

El dete­ri­oro de las rodil­las puede man­i­fes­tarse con moles­tias a par­tir de los trein­ta años, espe­cial­mente en per­sonas con tra­ba­jos físi­ca­mente exi­gentes o deportis­tas. Fac­tores como el aumen­to de peso, enfer­medades autoin­munes y la genéti­ca tam­bién pueden acel­er­ar la apari­ción de prob­le­mas. Inves­ti­ga­ciones indi­can que cam­i­nar ejerce sobre las rodil­las una fuerza equiv­a­lente a una y media veces el peso cor­po­ral.

Anikar Chhabra, ciru­jano ortopédi­co y pres­i­dente de med­i­c­i­na deporti­va en Mayo Clin­ic en Phoenix, Esta­dos Unidos, sub­raya que la rodil­la es una de las artic­u­la­ciones más com­ple­jas del cuer­po, sopor­tan­do la car­ga com­ple­ta con cada movimien­to. Alex­is Colvin, pro­fe­so­ra de cirugía ortopédi­ca en la Icahn School of Med­i­cine at Mount Sinai en Nue­va York, añade que el ejer­ci­cio estim­u­la la pro­duc­ción de líqui­do sinovial, esen­cial para la lubri­cación y reduc­ción de la rigidez.

Las rodil­las depen­den de cua­tro gru­pos mus­cu­lares prin­ci­pales: isqui­otib­iales, glú­teos, cuá­dri­ceps y mús­cu­los de la pan­tor­ril­la, que pro­por­cio­nan esta­bil­i­dad y amor­tiguación. El for­t­alec­imien­to de estos gru­pos mus­cu­lares pre­viene la degen­eración del cartíla­go que con­duce a la osteoar­tri­tis y puede retrasar o evi­tar la cirugía de reem­pla­zo de rodil­la. Además, con­tribuye a la salud ósea, reduce el ries­go de osteo­poro­sis y mejo­ra la pro­pi­o­cep­ción, dis­min­uyen­do la prob­a­bil­i­dad de caí­das.

Los exper­tos recomien­dan ini­ciar ejer­ci­cios de for­t­alec­imien­to en la ado­les­cen­cia para deportis­tas y, para la población gen­er­al, a par­tir de los trein­ta años, cuan­do comien­za la lenta pér­di­da de masa mus­cu­lar y den­si­dad ósea. Chhabra sug­iere dedicar 15 min­u­tos al día, tres o cua­tro veces por sem­ana, a una ruti­na de ejer­ci­cios que se pueden realizar en casa sin equipo espe­cial­iza­do.

Entre los ejer­ci­cios recomen­da­dos se incluyen las subidas a escalón, que for­t­ale­cen los isqui­otib­iales y los cuá­dri­ceps, fun­da­men­tales para la esta­bil­i­dad de la rótu­la. Las sen­tadil­las, real­izadas cor­rec­ta­mente, tra­ba­jan cuá­dri­ceps y glú­teos, esta­bi­lizan­do la rodil­la y mejo­ran­do la den­si­dad min­er­al ósea. Chhabra acon­se­ja pre­cau­ción con las sen­tadil­las pro­fun­das, que pueden gener­ar estrés adi­cional en la artic­u­lación patelofemoral si no se real­izan ade­cuada­mente.

Las ele­va­ciones de pier­na rec­ta for­t­ale­cen el cuá­dri­ceps, mien­tras que las ele­va­ciones de pan­tor­ril­la mejo­ran el equi­lib­rio mus­cu­lar alrede­dor de la rodil­la. Final­mente, lev­an­tarse de una sil­la repeti­da­mente refuerza los mús­cu­los del core, que Colvin desta­ca como cru­ciales para man­ten­er la salud de la rodil­la. Es acon­se­jable con­sul­tar a un fisioter­apeu­ta o entre­nador para ase­gu­rar la téc­ni­ca cor­rec­ta y deter­mi­nar la inten­si­dad ade­cua­da.

Crédi­tos: David Cox para BBC, Dr. Anikar Chhabra (Mayo Clin­ic), Dra. Alex­is Colvin (Icahn School of Med­i­cine at Mount Sinai).