Redacción Frontera Ink.
Personas que experimentan depresión con baja energía pueden encontrar alivio en estrategias que desglosan las tareas diarias y simplifican el autocuidado, según expertos en salud mental. Estos enfoques están diseñados para mitigar los desafíos que surgen cuando la depresión altera la química cerebral, resultando en fatiga, debilidad y dificultad para concentrarse, haciendo que las actividades cotidianas parezcan abrumadoras.
Los días de baja energía pueden manifestarse de diversas maneras, afectando el sueño con insomnio o hipersomnia, y disminuyendo el interés en actividades previamente disfrutadas. Tareas que normalmente serían sencillas pueden volverse complejas, contribuyendo a un ciclo de pensamientos negativos y desmotivación, según el análisis médico.
Para la higiene personal, se recomienda fragmentar rutinas como ducharse en pasos más pequeños. Establecer un temporizador para duchas cortas o simplemente usar toallitas húmedas y champú seco puede ayudar a mantener una sensación de frescura sin la presión de completar una tarea completa. De igual manera, si el cepillado dental regular es difícil, el uso de enjuague bucal o tabletas de pasta dental masticables puede ser una alternativa viable para combatir la acumulación de placa bacteriana.
Mantener el orden en el hogar también puede abordarse de forma gradual. En lugar de intentar limpiar una habitación entera, concentrarse en una pequeña área, como despejar la mesa de la cocina o sacar la basura, puede generar un sentido de logro y motivación para tareas más grandes. Vestirse es otra tarea que puede simplificarse, optando por cambiar solo la ropa interior limpia o ponerse pijamas frescos en lugar de un atuendo completo.
Preparar un kit de higiene en los días de mayor energía puede facilitar el autocuidado en los momentos de menor motivación, manteniendo artículos esenciales como cepillo de dientes, desodorante y jabón en un lugar accesible. Para la lavandería, se aconseja permitir atajos, como lavar cargas más pequeñas, no doblar la ropa de inmediato o usar aerosoles para refrescar prendas, reduciendo la carga percibida de la tarea.
La exposición al exterior es otra recomendación clave. Pasar aproximadamente 15 minutos al sol puede mejorar el estado de ánimo, aumentar la vitamina D y favorecer un mejor sueño. Si salir no es posible, abrir una ventana para permitir la entrada de aire fresco puede ofrecer beneficios similares para la salud mental y física.
En cuanto a la alimentación, se sugiere preparar comidas sencillas o tener a mano alimentos fáciles de consumir, como sándwiches o frutas precortadas, para evitar el agotamiento que implica cocinar. Mantenerse hidratado es igualmente crucial; la deshidratación puede aumentar las hormonas del estrés y contribuir a la fatiga, afectando el estado de ánimo y la concentración.
Créditos: Nicole Schmidt (autora), Smitha Bhandari, MD (revisora médica), Medically Reviewed on March 31, 2026.





