Redacción Frontera Ink.
El Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) de México está estructurando un paquete de financiamiento de más de 4 mil millones de dólares para proyectos de energía renovable. Este plan busca impulsar la inversión privada mediante nuevas licitaciones para asociaciones con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en iniciativas de energía y almacenamiento, según informó Jorge Alberto Mendoza, director general de la entidad. La medida responde al creciente interés de inversionistas globales en el sector energético mexicano y a una política gubernamental que favorece la apertura al capital privado.
El gobierno mexicano planea lanzar nuevas convocatorias para que empresas privadas se asocien con la CFE, un enfoque que sigue al éxito de una primera licitación de este tipo. Mendoza señaló que un vehículo de financiamiento conjunto, actualmente en evaluación por Banobras y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), podría reducir costos y agilizar los procesos de debida diligencia al aprovechar las evaluaciones gubernamentales previas.
Este esquema combinaría recursos públicos con financiamiento de bancos e inversionistas institucionales. Banobras podría aportar hasta 80 mil millones de pesos, equivalentes a aproximadamente 4.6 mil millones de dólares, ya sea directamente a los proyectos o a través de este vehículo financiero. Se espera que estos recursos respalden alrededor de 30 proyectos, mayoritariamente de energía solar, que fueron adjudicados el mes pasado a 18 empresas.
La Presidenta Claudia Sheinbaum ha acelerado el impulso a los proyectos de infraestructura del país, buscando revitalizar el sector. A pesar de que algunos planes han avanzado lentamente, la administración ha girado hacia una mayor apertura al capital privado en generación eléctrica, contrastando con la política de la administración anterior.
Mendoza indicó que el gobierno anunciará en los próximos seis meses nuevos proyectos de generación eléctrica, petróleo, carreteras y puertos. Estos se impulsarán mediante nuevos esquemas de inversión público-privada. “Todo aquello en lo que trabajamos durante el último año y medio comenzará a ponerse en marcha ahora”, afirmó Mendoza en una entrevista desde las oficinas de Banobras en Ciudad de México.
El director general subrayó la importancia de asegurar que las empresas asociadas con el gobierno posean la capacidad financiera para ejecutar los proyectos. La expectativa es concretar la mayor parte del financiamiento en los próximos 12 meses, con una porción significativa antes de diciembre de este año.
Banobras también evalúa ofrecer financiamiento a tasas preferenciales a empresas que adquieran maquinaria, equipos o componentes fabricados en México, con el objetivo de fomentar las cadenas de suministro locales. Además, la entidad colabora con el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) en 18 proyectos carreteros valorados en 12 mil millones de pesos, con 13 adjudicaciones previstas para antes de fin de año y el resto en el primer semestre de 2027.
Mendoza destacó un mayor interés por los proyectos desarrollados bajo esquemas público-privados en comparación con las iniciativas energéticas completamente privadas. Los inversionistas ven estas asociaciones como un mecanismo para mitigar riesgos regulatorios y judiciales al colaborar directamente con el gobierno.
Los fondos internacionales han mejorado su perspectiva sobre México, dejando atrás las preocupaciones por las negociaciones comerciales del T‑MEC y los riesgos geopolíticos que afectaron las inversiones previas. “Quieren aprovechar la oportunidad de invertir ahora, antes de que desaparezcan los riesgos”, aseveró Mendoza, quien se mostró convencido de que México fortalecerá su posición en comercio e integración regional.
Créditos: Información Detallada proporcionada, El Financiero, Sinergia Empresarial, AXIS Negocios, Industry & Energy Magazine, EL CEO, Mundi, Gobierno de México.





