Redacción Frontera Ink
El trono de la comida rápida en Estados Unidos sufrió un sacudida histórica en sus métricas de consumo. Por primera vez en casi diez años, Chick-fil‑A dejó de encabezar el ranking de preferencia y servicio al cliente dentro del mercado estadounidense, cediendo la corona ante la competencia en el sector de alimentos preparados.
De acuerdo con los datos presentados en el informe del American Customer Satisfaction Index (ACSI) —métrica que evalúa anualmente los niveles de satisfacción del consumidor en la industria de la restauración—, Chick-fil‑A había mantenido un dominio ininterrumpido en el puesto número uno desde el año 2015. Sin embargo, en esta última entrega la cadena de bocadillos Jersey Mike’s dio el golpe en la mesa al registrar una puntuación global de 84 sobre 100, superando por un estrecho margen los 83 puntos conseguidos por la gigante del pollo frito.
En el extremo opuesto del estudio, las franquicias de alcance masivo mostraron los indicadores más bajos de aprobación entre los consumidores participantes. Los gigantes del sector Dairy Queen y McDonald’s se ubicaron en el fondo de la tabla de evaluación, registrando un indicador de apenas 72 puntos sobre 100 en el índice de satisfacción.
Créditos: Información basada en los reportes de mercado de Vice y los indicadores estandarizados del American Customer Satisfaction Index (ACSI) publicados este 23 de julio de 2026.




