Redacción Frontera Ink.
WASHINGTON – El Tribunal Supremo de Estados Unidos dictaminó la semana pasada, en una decisión de 6 a 3, que la obtención de historiales detallados de localización de teléfonos celulares por parte de la policía de una empresa tecnológica constituye un registro bajo la Cuarta Enmienda, requiriendo así una orden judicial. Esta medida protege la privacidad de los datos de ubicación, incluso cuando cubren periodos breves o son custodiados por terceros.
La decisión surge del caso de Okello Chatrie, quien fue implicado en un robo en Virginia en 2019. La policía utilizó una orden de geocerca para obtener datos de localización de Google de teléfonos Android cercanos a la escena del crimen, lo que llevó a identificar a Chatrie.
Google inicialmente proporcionó datos anónimos de 19 dispositivos, que los investigadores redujeron a tres usuarios identificados, incluyendo a Chatrie. Un gran jurado federal lo acusó posteriormente de robo y cargos relacionados con armas de fuego.
Chatrie buscó suprimir la evidencia de localización de Google, argumentando que su obtención violaba la Cuarta Enmienda. Aunque un tribunal de distrito estuvo de acuerdo con la violación, permitió la evidencia bajo la excepción de buena fe, lo que llevó el caso al Tribunal Supremo.
El fallo establece que, dado que la obtención de estos datos cuenta como un registro, la policía debe generalmente asegurar una orden judicial respaldada por causa probable y describir el alcance del registro con suficiente particularidad antes de acceder a ellos.
Sin embargo, la Corte no se pronunció sobre la validez específica de la orden de geocerca utilizada en el caso de Chatrie. En su lugar, el caso fue devuelto a un tribunal de apelaciones para determinar si cada etapa de la orden estuvo apoyada por causa probable y fue suficientemente particularizada.
Este dictamen no prohíbe las órdenes de geocerca, pero clarifica que esta categoría de datos de localización está constitucionalmente protegida y no puede ser tratada como información libremente accesible para las autoridades. La protección se extiende a historiales de localización detallados de cualquier empresa tecnológica, incluyendo Google, Apple y otras.
Créditos: Marcus Mendes para AppleInsider, Archivos del Tribunal Supremo de EE. UU.





