Expertos Divididos sobre el “Fexting” en Relaciones de Pareja.

Frontera Ink

Redac­ción Fron­tera Ink.

La prác­ti­ca de dis­cu­tir a través de men­sajes de tex­to, cono­ci­da como “fex­ting”, ha gen­er­a­do opin­iones mix­tas entre ter­apeu­tas sobre su impacto en las rela­ciones de pare­ja. Si bien algunos espe­cial­is­tas señalan que esta modal­i­dad puede ser útil para mod­er­ar las inter­ac­ciones y per­mi­tir una comu­ni­cación más delib­er­a­da, otros advierten sobre el ries­go inher­ente de malen­ten­di­dos y la escal­a­da de con­flic­tos emo­cionales. Este enfoque de res­olu­ción de con­flic­tos se pre­sen­ta como una alter­na­ti­va cuan­do el con­tac­to físi­co o tele­fóni­co no es posi­ble.

El tér­mi­no “fex­ting” describe especí­fi­ca­mente el acto de pelear por men­saje de tex­to. Pare­jas recur­ren a este méto­do por diver­sas razones, incluyen­do dinámi­cas a dis­tan­cia, una ten­den­cia a evi­tar el con­flic­to direc­to o una pref­er­en­cia per­son­al por expre­sar sen­timien­tos por escrito.

Según la Dra. Jas­mon­ae Joyriel, psicólo­ga clíni­ca licen­ci­a­da y ter­apeu­ta sex­u­al, el “fex­ting” no es inher­ente­mente neg­a­ti­vo, pero su efec­tivi­dad depende de la inten­ción sub­y­a­cente. La Dra. Joyriel expli­ca que puede fun­cionar como una her­ramien­ta para ralen­ti­zar una dis­cusión, per­mi­tien­do a los indi­vid­u­os orga­ni­zar sus pen­samien­tos y dis­tan­cia­rse de reac­ciones impul­si­vas. Sin embar­go, advierte que tam­bién puede ser “un arma para ater­rorizar y destru­ir” si se uti­liza para cruzar límites y lan­zar ataques per­son­ales, lo cual es per­ju­di­cial para la relación en su con­jun­to.

Por otro lado, Cheryl Groskopf, ter­apeu­ta holís­ti­ca espe­cial­iza­da en apego, ansiedad y trau­ma, sub­raya que el “fex­ting” abre la puer­ta a la mala comu­ni­cación. La Dra. Groskopf señala que, a medi­da que el inter­cam­bio se pro­lon­ga, es más prob­a­ble que cada per­sona reac­cione a su propia inter­pretación del men­saje en lugar de lo que la otra per­sona real­mente quiso decir. Además, la facil­i­dad para releer men­sajes acti­va el sis­tema nervioso, impi­di­en­do el proce­samien­to emo­cional y des­vian­do la con­ver­sación de la conex­ión hacia la auto­p­reser­vación, lo que puede anu­lar la empatía.

A pesar de los ries­gos, el “fex­ting” puede ser ben­efi­cioso al pre­venir declara­ciones reac­ti­vas y emo­ciones exac­er­badas, ofre­cien­do tiem­po para pausar y reflex­ionar. La Dra. Joyriel desta­ca que puede obligar a reflex­ionar sobre lo que real­mente se desea comu­nicar y per­mi­tir que el men­saje sea recibido sin pre­sión para una respues­ta inmedi­a­ta. La Sra. Groskopf añade que escribir puede pro­por­cionar el espa­cio nece­sario para orga­ni­zar pen­samien­tos y comu­ni­carse en situa­ciones vul­ner­a­bles.

Para quienes deben recur­rir al “fex­ting”, espe­cial­mente en rela­ciones a dis­tan­cia, se recomien­da un enfoque cauteloso. La Dra. Joyriel acon­se­ja redac­tar las respues­tas en una apli­cación de notas, leer­las tres veces en voz alta y eval­u­ar si el men­saje cumple con la inten­ción desea­da. Si la dis­cusión escala o el men­saje no se entiende como se desea, se sug­iere deten­er los men­sajes y solic­i­tar una lla­ma­da tele­fóni­ca para una comu­ni­cación más efec­ti­va.

Crédi­tos: Sam­mi Caramela (artícu­lo orig­i­nal), Dr. Jas­mon­ae Joyriel (psicólo­ga clíni­ca, ter­apeu­ta sex­u­al), Cheryl Groskopf (ter­apeu­ta holís­ti­ca).