Gasto en Servicios de Ahorro de Tiempo Vinculado a Mayor Satisfacción en Parejas.

Frontera Ink

Redac­ción Fron­tera Ink.

Inver­siones estratég­i­cas en ser­vi­cios que ahor­ran tiem­po, como la comi­da a domi­cilio o la con­trat­ación de un paseador de per­ros, están direc­ta­mente rela­cionadas con una may­or sat­is­fac­ción en las rela­ciones de pare­ja. Este vín­cu­lo es par­tic­u­lar­mente noto­rio durante peri­o­dos de alto estrés, donde las pare­jas que del­e­gan tar­eas domés­ti­cas repor­tan un may­or bien­es­tar gen­er­al. Los hal­laz­gos provienen de Ash­ley Whillans, una cien­tí­fi­ca del com­por­tamien­to y pro­fe­so­ra de la Har­vard Busi­ness School.

La inves­ti­gación de Whillans sug­iere que el acto de gas­tar dinero para lib­er­ar tiem­po, ya sea con­tratan­do a un con­table, una niñera o un ser­vi­cio de limpieza, poten­cia la sen­sación de con­trol sobre la vida per­son­al. Esta autonomía percibi­da con­tribuye sig­ni­fica­ti­va­mente al bien­es­tar indi­vid­ual y, por exten­sión, mejo­ra la dinámi­ca de la relación. El equipo de Whillans ha mon­i­tore­a­do a pare­jas con doble ingre­so y tiem­po lim­i­ta­do, iden­ti­f­i­can­do patrones con­sis­tentes en su feli­ci­dad y sat­is­fac­ción rela­cional.

Un estu­dio de diario de seis sem­anas, coor­di­na­do por el equipo de Whillans, demostró que las pare­jas que real­iz­a­ban “com­pras para ahor­rar tiem­po” en un día especí­fi­co reporta­ban may­or feli­ci­dad y sat­is­fac­ción con su vín­cu­lo. Whillans enfa­ti­za que el obje­ti­vo no es el lujo, sino la lib­eración de tiem­po para la conex­ión gen­uina. Recomien­da a las pare­jas lle­var a cabo una “audi­toría del tiem­po” para iden­ti­ficar pequeñas mod­i­fi­ca­ciones que puedan recu­per­ar min­u­tos valiosos.

Sin embar­go, la exter­nal­ización de las tar­eas domés­ti­cas no se pre­sen­ta como una solu­ción uni­ver­sal para todos los desafíos de pare­ja. La clave reside en la inten­cional­i­dad de cómo se uti­liza el tiem­po recu­per­a­do: dedi­car­lo a momen­tos de cal­i­dad y a la reconex­ión con la pare­ja. Whillans acon­se­ja ver ese tiem­po adi­cional no como una opor­tu­nidad para ges­tionar más corre­os elec­tróni­cos, sino como una chance de com­par­tir con el com­pañero.

Tar­gol Hasankhani, ter­apeu­ta mat­ri­mo­ni­al y famil­iar con sede en Chica­go, respal­da esta per­spec­ti­va, afir­man­do que si bien del­e­gar el tra­ba­jo domés­ti­co puede mit­i­gar el estrés cotid­i­ano, no reem­plaza la comu­ni­cación. Hasankhani sub­raya que si los con­flic­tos en torno a las tar­eas tienen raíces más pro­fun­das, como la inequidad o la per­cep­ción de no ser escucha­do, la con­trat­ación de un ser­vi­cio de limpieza no resolverá esos prob­le­mas sub­y­a­centes. La gestión de car­reras y respon­s­abil­i­dades famil­iares a menudo gen­era resen­timien­tos sobre la dis­tribu­ción de las tar­eas.

Crédi­tos: Tracee M. Herbaugh para Asso­ci­at­ed Press (AP).