Redacción Frontera Ink.
Suiza ha rechazado una propuesta para limitar su población a 10 millones de habitantes, con casi el 55% de los votantes oponiéndose a la medida en un referéndum nacional celebrado el domingo. La iniciativa, impulsada por el derechista Partido Popular Suizo, buscaba aliviar la presión sobre la vivienda, los servicios públicos y el medio ambiente en el país. Los resultados, que contaron con una participación del 60%, representan una victoria para el gobierno y los principales partidos políticos que se opusieron a la propuesta.
Los promotores de la medida la describieron como una “iniciativa de sostenibilidad”. Argumentaron que la inmigración descontrolada era la causa de la escasez de viviendas, la congestión del tráfico y la saturación de los servicios sociales. La población suiza ha crecido de 7,3 millones en 2002 a 9,1 millones en la actualidad, con un 27% de residentes extranjeros.
En contraste, los opositores, incluyendo al gobierno suizo, otros partidos importantes, empresarios y sindicatos, calificaron la propuesta como una “iniciativa del caos”. Advirtieron que la medida privaría a sectores cruciales como hospitales y hoteles del personal necesario. Además, señalaron que dañaría las relaciones con la Unión Europea, dejando a Suiza aislada.
Una de las preocupaciones clave era el impacto en los acuerdos de libre circulación de personas con la UE, de los cuales Suiza, no miembro del bloque, depende para acceder al mercado europeo. Cerca de la mitad de los productos suizos se venden a la UE. Un límite poblacional habría supuesto el fin de este compromiso, según advirtieron expertos.
La propuesta establecía que la población no debía superar los 10 millones antes de 2050 y ordenaba al gobierno tomar medidas una vez que se alcanzara la cifra de 9,5 millones. Estas acciones podrían haber incluido la limitación de solicitantes de asilo y la restricción del derecho a la reagrupación familiar para trabajadores extranjeros.
Economiesuisse, la asociación empresarial suiza, expresó alarma ante la perspectiva de rescindir acuerdos internacionales. El economista jefe Rudolf Minsch destacó la importancia de mantener relaciones estables con la UE, el socio comercial más relevante para Suiza. Los empresarios también estaban preocupados por la escasez de mano de obra y la pérdida de acceso a trabajadores cualificados europeos.
Algunos votantes también consideraron el factor geopolítico. El temor al aislamiento en un mundo inestable y peligroso pudo haber sido decisivo, especialmente después de recientes aranceles impuestos por Estados Unidos a productos suizos y la necesidad de estrechar lazos de defensa con vecinos europeos.
Créditos: Imogen Foulkes, Reuters, Getty Images, BBC Mundo.





