Estudio Vincula Actividades Solitarias al Aire Libre con la Reducción de la Soledad.

Frontera Ink

Redac­ción Fron­tera Ink.

Una nue­va inves­ti­gación pub­li­ca­da en la revista *Health and Place* sug­iere que pasar tiem­po a solas en la nat­u­raleza, espe­cial­mente en entornos acuáti­cos, puede ser una estrate­gia efec­ti­va para mit­i­gar la soledad. El estu­dio, que desafía la noción de que el con­tac­to social es el prin­ci­pal ben­efi­cio de las activi­dades al aire libre, anal­izó las expe­ri­en­cias de más de 2,500 per­sonas en Norue­ga.

La inves­ti­gación rev­eló que una may­or sen­sación de conex­ión con la nat­u­raleza y un apego emo­cional gen­uino a un lugar especí­fi­co se cor­rela­ciona­ban direc­ta­mente con nive­les más bajos de soledad. Este efec­to fue notable­mente más fuerte entre aque­l­los que par­tic­i­pa­ban en activi­dades jun­to al lago de for­ma indi­vid­ual, con­trari­a­mente a la creen­cia pop­u­lar de que la social­ización en espa­cios verdes es la clave.

Sin­dre Cot­tis Hoff, de la Uni­ver­si­dad Norue­ga de Cien­cia y Tec­nología, y Hel­ga Syn­nevåg Løvoll, del Vol­da Uni­ver­si­ty Col­lege, autores del estu­dio, pos­tu­lan que la soledad en la nat­u­raleza crea el espa­cio men­tal nece­sario para una obser­vación pro­fun­da del entorno. Esta aten­ción ple­na al ambi­ente, en lugar de la dis­trac­ción por la com­pañía, sería fun­da­men­tal para estable­cer una conex­ión sig­ni­fica­ti­va.

No todas las activi­dades soli­tarias al aire libre arro­jaron los mis­mos resul­ta­dos. Las prác­ti­cas que fomenta­ban la con­cien­cia sen­so­r­i­al y la apre­ciación estéti­ca, como cam­i­nar por la oril­la o dis­fru­tar de la vida jun­to al agua, mostraron las aso­cia­ciones más fuertes con la dis­min­u­ción de la soledad. En con­traste, el ejer­ci­cio físi­co, que tiende a cen­trar la aten­ción en el esfuer­zo per­son­al, resultó ser menos efec­ti­vo en este aspec­to.

La urgen­cia de estas inves­ti­ga­ciones rad­i­ca en que la soledad ha sido recono­ci­da como una cri­sis de salud públi­ca, vin­cu­la­da a depre­sión, enfer­medades car­dio­vas­cu­lares, demen­cia y muerte pre­matu­ra. El Informe Mundi­al de la Feli­ci­dad de 2023 indicó que el 19 por cien­to de los jóvenes adul­tos no con­ta­ban con apoyo social, un aumen­to del 39 por cien­to des­de 2006.

Los inves­ti­gadores señalan que, al ser un estu­dio obser­va­cional, no se puede estable­cer una relación de causa y efec­to defin­i­ti­va. Recono­cen tam­bién que las per­sonas más soli­tarias podrían ya bus­car la nat­u­raleza de for­ma autóno­ma y advierten que la soledad no es una solu­ción uni­ver­sal, ya que su exce­so con­ll­e­va sus pro­pios ries­gos.

Crédi­tos: Artícu­lo “Sci­en­tists Say This Solo Out­door Habit Can Cure Your Lone­li­ness” de Ash­ley Fike, pub­li­ca­do el 25 de abril de 2026. Estu­dio en *Health and Place* real­iza­do por Sin­dre Cot­tis Hoff de la Uni­ver­si­dad Norue­ga de Cien­cia y Tec­nología y Hel­ga Syn­nevåg Løvoll de Vol­da Uni­ver­si­ty Col­lege. Datos del Informe Mundi­al de la Feli­ci­dad.